El dÃa más largo 1970-01-01 00:59:59 Hoy les voy a contar el que quizás haya sido el dÃa más largo de trabajo que tuve en aquella empresa. Hubo muchos que fueron más extensos e intensos, en el sentido de llegar a casa y seguir buscando información y echarme a dormir con el trabajo como único pensamiento. Pero en este caso fue el más largo demostrable con un parte de trabajo.Mi jefe estaba en negociaciones con una empresa más o menos importante. Ya eran clientes nuestros desde antes de comenzar a hacer andar su negocio. Lo eran desde que se instalaron para planificar la creación y puesta en marcha de su organización. Como era una empresa de aviación tenÃa varias oficinas o puestos en diferentes lugares, por lo cual y hasta que se llegara un acuerdo de mantenimiento o contrataran a sus propios informáticos, nosotros nos harÃamos cargo del tema tecnológico. Un dÃa, el otro compañero de campo y yo tuvimos que ir a las diferentes sedes a llevar los ordenadores y realizar todas las configuraciones de redes. Par
Tres jornadas llegando de madrugada 1970-01-01 00:59:59 Hace unas pocas entradas (La moto - 21 de enero), les comenté subrepticiamente* que habÃa regresado a la empresa a la 1 ó las 2 de la madrugada, durante tres dÃas seguidos. El gran honor de este logro se lo debemos a mi estimado jefe. Como gerente que se precie, desconoce los lÃmites de la fÃsica, los lÃmites de tráfico, los lÃmites biológicos y cualquier otro lÃmite que no le convenga. Esto me recuerda a una viñeta de Mafalda, en la cual, Manolito dice: "lo único que te pueden hinchar sin que te duela, es el bolsillo". En uno de esos primeros meses del 2003, si mi memoria no falla, al llegar al trabajo, mi jefe me comenta: "deja todo lo que tengas que hacer, porque tienes que ir al sitio X (a unos 80 kilómetros) para que tires unos cables y configures una red y no se cuantas cosas más. Eso sÃ, trátalos muy bien, tómate el tiempo que te haga falta para enseñarles a usar el ordenador e Internet y que se queden contentos". Ya esto me olÃa mal, cuando tienes que enseÃ
Varios dÃas después... 1970-01-01 00:59:59 Lunes. Sólo habÃan transcurrido unas jornadas desde los fatÃdicos hechos acaecidos la semana anterior y que fueron narrados en la última entrada(...). El jefe del negocio se reune con el empleado denominado "Erkemao". Las instrucciones son muy sencillas. Por ello no dejan de ser ciertamente inesperadas. Jefe: "mira, ¿te acuerdas del cliente W, al que le llevaste un ordenador la semana pasada?". Pringadillo: "Sà claro (no, que va, ¿por qué no me voy a acordar, después de estar en su casa hasta las tantas de la noche gracias a ti?)". Jefe: "es que va a llamar porque la impresora no le sirve para imprimir las etiquetas. Lo vi el fin de semana y me lo comentó, y bueno, yo no voy a estar porque tengo que salir a hacer unas cosas y bueno, para que le digas que el precio de recogida es la mitad". Pringadillo: "¿y no se va a enfadar? La impresora esta nueva, se la pusimos hace unos dÃas" Jefe: "no bueno, tu le dices eso cuando llame". A la hora. Ringggg, ringgggg ... Cliente W: "H
La "revuelta" al turno de la mañana 1970-01-01 00:59:59 Como les he contado a lo largo de estos casi tres meses, estuve como un saltamontes rebotando de un turno
a otro. Me pusieron en el turno de tarde , luego me cambiaron al de mañana, luego me volvieron a cambiar a la tarde (enlace aún no disponible - referido a post de 20 de enero), y por fin terminé en el de mañana para el resto de mi existencia en esa empresa. Pero esta última vez tenÃa algo en particular. No me lo "propusieron", lo exigÃ. Como habÃa contado, a finales de 2002 el cambio me habÃa sentado muy mal, porque me volvÃa a romper una vida que estaba tratando de reconstruir. Le dije a mi jefe que no me gustaba y que en enero / febrero de 2003 tenÃa que tomar una decisión porque no querÃa ese turno. Llegado ese momento, el gerente, pensó que como siempre se saldrÃa con la suya porque seguramente yo me callarÃa como otras veces. Pero no. Estaba vez fui con mis papeles y dispuesto a luchar. Lo primero que me dijo ese individuo cuando me vio es: "ya te subà el suel
La absurda exclusividad de las marcas 1970-01-01 00:59:59 Otra de las situaciones anecdóticas-esperpénticas que tuvimos que sufrir fue la exclusividad. ¿De qué va eso? Les explico, estimados lectores. En el supercompetitivo mundo de la informática personal, en el cual, cada vez (sobre todo en los años de mi narración: 1998-200x) los márgenes comerciales eran menores, mi jefe supuso que para sobrevivir, tenÃamos que ser diferentes. Ya no sólo dando servicios que no se cobraban, sino buscando marcas desconocidas que nos pudieran dar el toque especial y diferenciador. Hasta ese momento habÃamos trabajado con placas base de marca "wanchinchun" y con otras más conocidas. A partir del Pentium II, las más conocidas dieron ciertos problemas, asà que cambiamos de marca principal. En un ordenador hay muchas cosas importantes, pero una buena placa base puede significar tener un equipo productivo o un PC lleno de problemas. Las nuevas placas pertenecÃan a una marca del lejano oriente, no muy conocida entonces. Esa era nuestra apuesta. Ese
El mito de la agenda 1970-01-01 00:59:59 Ayer tarde/noche, entre cafés y tertulia, los antiguos compañeros de curro me recordaron una de nuestras teorÃas favoritas en el trabajo. Bueno, más que hipótesis, se trata de una leyenda, un mito. Es el mito de la agenda
. Anteriormente fue nombrado en: Los traidores al jefe.Imaginemos un sistema ideal, en el cual no se produzca ninguna alteración externa. Este sistema consiste en la empresa, los clientes y los pringadillos. Si es ideal, un pringadillo cualquiera puede realizar un tarea concreta a un cliente en un tiempo razonable. Todas las constantes se mantienen invariables: horario, sueldo... Lamentablemente todo sistema equilibrado y en armonÃa tiende al caos de una forma u otra. El sistema ideal siempre será perturbado por algún factor, pero no por factores exógenos, sino por factores endógenos. Hablamos en este último caso del factor jefe. Podemos ver un ejemplo de perturbación que produce este factor en el siguiente desarrollo teórico-práctico: ejemplo del facto
El juego del escondite, o como espiar tontamente 1970-01-01 00:59:59 Hoy no les haré leer mucho. Por fin un post pequeño. En esta ocasión les contaré como mi jefe nos espiaba en el trabajo. Hay formas sutiles, formas evidentes y formas estúpidas de hacerlo. El gerente utilizaba la manera evidente y la estúpida, aunque él creÃa que era la sutil. En el nuevo local, el taller ocupaba la mitad trasera de uno de los dos salones. Un armario de cajones de 1,60m de alto aproximadamente nos separaba de los mostradores de atención a los clientes, y sobre ese armario siempre habÃa material para exposición o cartones con publicidad de marcas. Prácticamente quedábamos invisibles, excepto por el hueco de entrada al taller, que no tenÃa puerta. Nosotros tampoco veÃamos lo que pasaba al otro lado. Mi jefe se dedicaba a espiarnos detrás de ese armario, para saber lo que hablábamos, saber si lo criticábamos, si decÃamos algo de él o de su polÃtica de empresa... Naturalmente sobre trabajar no, porque siempre estábamos con las manos en los equipos, p
15 minutos para desayunar 1970-01-01 00:59:59 Entrada polémica donde las haya. El desayuno. En algunos paÃses la comida más importante del dÃa. Estando en tierras de la Pérfida Albión, pude comprobar lo que era un desayuno inglés. No podrÃa acabar uno e irme a trabajar, porque me darÃa modorra de la zampada tan grande. OlvÃdense de la judÃas, gente del norte me comentó que esa costumbre era más bien nueva y de otras zonas del paÃs, del norte no, al menos. En paÃses como Suecia, la gente se reune los domingos para desayunar, al igual que nosotros lo hacemos para almorzar o tomar un cafelito. En España, desayunamos poco y siempre a media mañana, porque a primera hora casi nunca hay tiempo, o por lo menos eso me pasaba a mÃ. Con lo nervioso que estaba y las prisas por no ser impuntual, como que no me entraba. Al principio, cuando no me presionaban mucho, me daba tiempo de irme a la cafeterÃa y tomarme mi cortado con un bocadillo o un dulce. Eso sÃ, el café bien cargado, para coger ánimos. A medida que fueron
El oportunista de mi jefe 1970-01-01 00:59:59 Nuevamente estamos aquà para contar nuevas aventuras y sucesos trascendentales ocurridos en aquella empresa. Bueno, me he pasado, el post de hoy no va a ser tan excitante, pero no deje de leer, estimado visitante. Esto seguro que les ha ocurrido a todos ustedes, ya fueran empleados o empresarios. Nadie escapa, y lo peor de todo es que no tienes coartada. Me refiero al oportunismo, es decir, la capacidad que tiene alguien para estar en el lugar adecuado en el momento oportuno. Vaya, pero yo estoy del lado de los empleados, asà que vamos a reformular la oración. Es la capacidad que tiene tu jefe para aparecer en el momento menos propicio. Mi jefe era de estos. Siempre llegaba cuando no tenÃa que llegar y veÃa un momento de toda la secuencia que era precisamente el que menos definÃa a la pelÃcula. Entiendo en parte que tuviera sus mosqueos y sus más y sus menos con nosotros. A todas luces es muy injusto, porque no trataba de saber que pasaba de verdad. Muchas veces, tenÃamos que
Los peligros del garaje III 1970-01-01 00:59:59 ...(sigue continuando)En el último episodio pudimos apreciar el enrarecido ambiente que se adueñaba del lugar. Hoy haré mención, entre otros, a la lucha contra las carcasas. La carcasa de un ordenador es la caja que contiene al resto de elementos. Cuando usted adquiere un equipo informático, le entregan una torre en la cual hay botones, disqueteras, posavasos, digo CD-ROM, grabadoras y DVD ;), ranuras para tarjetas de memoria... Hace tiempo que no trabajo con ellas, debido a que en 2004 mi empresa se cargó mi departamento y raras fueron las ocasiones en que tuve que reparar PC alguno. Cuando comencé en 1998 de forma profesional, tuve que encararme con muchas de ellas. La razón es que demasiadas carcasas tienen bordes cortantes, acabados no muy perfectos, metales de soporte muy flexibles... lo que se traduce en cortes en las manos por todos lados. Recuerdo que en las épocas de mayor trabajo tenÃa prácticamente todos los dedos sajados. No podÃas trabajar con guantes porque er
El candado 1970-01-01 00:59:59 Nuevamente vuelvo a dar marcha atrás en el tiempo, a cuando trabajábamos en aquel garaje insano pero de gratos e ingratos recuerdos. Estos enlaces les pueden ser útiles para ponerse en situación: los peligros del garaje I, los peligros del garaje II y los peligros del garaje III. A continuación, les resumo rápidamente como era nuestro lugar de trabajo y como sufrÃamos los pringadillos, aquellos empleados de segundo nivel, como éste que les escribe.Cuando empecé a currar en aquella empresa, después de unas verdaderamente penosas prácticas, estuve varios años metido en un garaje sin iluminación, ni aire fresco, con humedades, bichos y suciedad. Estábamos expuestos a muchos riesgos laborales como la electricidad, cortes, caidas, productos tóxicos, etc... Además el jefe y algunos compañeros con cierto poder en la empresa, nos tenÃan amargados y reventados porque no confiaban en nosotros, nos utilizaban para desahogar sus frustraciones personales y profesionales y nos in
Otra bronca de un cliente: cortesÃa de mi jefe 1970-01-01 00:59:59 Esta es una muy buena anécdota para explicar como mi jefe escurrÃa el bulto para escapar de clientes enfadados. En particular, de interesados a los que él habÃa prometido cosas y como se habÃa olvidado o habÃa pasado de solucionarlas, acabó usando a sus empleados como escudos humanos. La filosofÃa de mi jefe, y según mi opinión personal es: "Ante un problema, coge a un pringadillo y ponlo delante. Cuando el cliente se canse de darle, entonces ya podré hablar con él tranquilamente. Le diré lo mucho que me he enfadado con el empleado por su falta de profesionalidad y encima voy a quedar como un tipo duro que sabe escarmentar a los ociosos y como un buen gerente que se preocupa de los problemas de sus clientes". Esta manera de pensar servÃa para muchos. Los podÃa engañar multitud de veces y siempre salir bien parado. Pero a otros clientes no era tan fácil tomarles el pelo, y menos a aquellos que le conocÃan desde hacÃa mucho tiempo o le habÃan tratado a menudo.En ciert
Como librarte de un departamento que no te gusta 1970-01-01 00:59:59 Buenos dÃas, tardes o noches tenga usted, estimado lector que visita este blog. En esta entrada voy a hacer un resumen de la polÃtica de mi empresa en cuanto al departamento
en el cual me encontraba. Es muy importante para entender el post de mañana, que seguro que les encantará. Mi departamento (por llamarlo de alguna forma, porque la propia creación de los departamentos era una imagen de cara al exterior, para aparentar ser una empresa grande y rentable), se dedicaba al ensamblaje y reparación de equipos informáticos, asà como redes, mantenimientos, etc... Desde nuestro punto de vista (pringadillos), no era un mal negocio. No era superproductivo, pero permitÃa mantenernos a nosotros, al resto de miembros de la empresa que se dedicaban a tareas burocráticas y también al nuevo e incipiente departamento de software, que contaba con pocas personas, pero con sueldos más elevados. Mi jefe, basándose en el cada vez más competitivo mercado en el que nos movÃamos, entendió qu
El salvaje 1970-01-01 00:59:59 Hoy les contaré otra anécdota para enmarcar. Este era el tÃpico cliente rabieta, y me atreverÃa a decir, el tÃpico cliente chantajista, que sabe que armando un buen pollo puede conseguir que las cosas le salgan gratis. Aunque no le quito la razón en parte de lo que decÃa, su reacción fue tan desproporcional y salvaje, que a partir de aquel dÃa cambié mi modo de pensar hacia los clientes (lo lamento por los buenos clientes).Un poco antes de que me pasaran de nuevo al turno de mañana, estuve trabajando unos meses en el de tarde. Una de estas tardes, estaba yo solo y el jefe, que estaba reunido con un cliente. Por aquel entonces nuestros departamento (ensamblaje, montaje, reparación de PCs, redes, etc...) estaba formado por unos cuantos compañeros pringadillos y una coordinadora, que se supone que coordinaba el trabajo de todos y daba las órdenes. Aunque claro, y ya lo comentaré en otro post, sus ambiciones iban más lejos que dirigir a un grupo de pringadillos, asà que su
Las 3 edades del ladrón: I Las indirectas 1970-01-01 00:59:59 Con esta entrada voy a abrir un ciclo de unos 5 ó 6 dÃas dedicados a la primera gran humillación que tuve en esa empresa. Es parte de lo "bueno" que iba a contar y que no voy a aplazar por más tiempo. Los que me han leÃdo hasta ahora seguramente se queden perplejos por tal afirmación. ¡Cómo que primera humillación! Si desde que empezaste el blog casi cada entrada cuenta ofensas, menoscabos, desprecios, burlas, vilezas, mortificaciones, desdenes, afrentas, deshonras y vergüenzas (un diccionario de sinónimos es muy útil ;) ). No se equivocan, eso es lo que he narrado hasta ahora... pero después de 100 entradas... ¿pensaban que el gerente no iba a ir más allá? El siempre podÃa ir más lejos, igual que Willy Fog. Como ya he comentado, cuando hay dinero se acaban los complejos y empieza la chulerÃa. Mi jefe acabó con el complejo de humildad y comenzó su chulerÃa caciquil. Como también he repetido, y sirve de resumen para los que me leen por primera vez, mi jefe no era
Las 3 edades del ladrón: II El cliente 1970-01-01 00:59:59 En el post anterior habÃa descrito como mi jefe nos lanzaba indirectas sobre que éramos ladrones, aunque el tiempo demostró que buena parte de lo "robado" no habÃa cambiado de propietario. La acusación no era directa, pero al encontrarme dentro del grupo de personas a las cuales habÃa intentado mancillar, no podÃa por menos que sentirme aludido. Este sentimiento se me quedó muy marcado, porque a parte de ruin y villano, me parecÃa muy injusto. Si es la primera vez que me lee, seguramente no podrá entenderlo, tendrÃa que echar un vistazo a las otras entradas del blog para comprender lo que quiero exponer.Pocos meses más tarde de aquella sucesión de indirectas, mi jefe volvió a las andadas, pero estaba vez de una forma totalmente vilipendiosa* y retorcida. Desde mi punto de vista, y después de lo que he contado estos meses, tiene que ser un acto consciente, premeditado y haciendo arrogancia de muy mala fe, el que lleve a tales extremos. Hoy me puede más el corazón que l
Cuando casi mato a tres personas 1970-01-01 00:59:59 PermÃtanme hacer un punto y aparte en las anécdotas que he estado narrando estos dos últimos dÃas. Tanto hoy como mañana realizaré dos descripciones que serán importantes para entender toda la trascendencia de la última entrega de "Las edades del ladrón" (de fondo sonido del gatito de la Metro-Goldwyn-Mayer... Grrrrr Grrrrr). Luego sà que tendré que escribir un post sobre mi vida personal y familiar debida a esta experiencia que me toco en suerte o en desgracia, vivir.Durante buena parte de los ya casi 6 años que llevaba en aquella empresa, fui técnico de calle, es decir, estaba de una u otra forma todo el dÃa yendo a clientes y a proveedores, por lo cual pasaba menos tiempo en la oficina. Es difÃcil resumir todos esos años en un blog, y menos en unas lÃneas, pero tengo que tratar de hacerlo para que se haga una idea, estimado lector, del estado en el cual me encontraba, tanto fÃsico como anÃmico, 5 ó 6 años después de empezar a trabajar.Cuando estaba dentro t Read more: personas
Casi 6 años en el infierno: mis números 1970-01-01 00:59:59 Esta será sin duda una de mis entradas más elocuentes, y no en el sentido parlanchÃn y abundante en palabras, sino en el sentido estadÃstico y de datos. Son unos cuantos números
y conceptos, pero no van a ser aburridos. No será una sucesión de tablas monótonas y gráficas "cadeno-montañosas". Les voy a describir con dÃgitos y letras mis primeros casi 6 años de trabajo en aquella empresa. Serán los segundos en conocer estos datos; el primero tuvo el honor de ser mi jefe, hace ya bastante tiempo en una famosa reunión que de vez en cuando les cito (aunque en ese momento yo le daba las cifras de 7 años, asà que éstas cambiaran un poco). En ese momento fue muy interesante ver su reacción. A parte de darme la razón como a los locos porque no le daba la gana creerse nada que no fueran sus mentiras, se dio cuenta de que habÃa muchas cosas que lo dejaban muy mal como empresario y persona. Además de sus indirectas, le gustaba mucho inventarse numeritos para demostrar cosas,
Las 3 edades del ladrón: III El Destornillador 1970-01-01 00:59:59 Por fin llegamos a la resolución del ciclo que ha llenado las entradas del blog en esta semana. Para mà es un punto clave en toda la historia que estoy contando. La comenté en un post hace algún tiempo. Al leerla se darán cuenta de lo absurdo de muchas cosas. De como la cara se convierte en cruz y lo positivo se convierte en negativo. El yo y su némesis. Si les parecen patéticas algunas declaraciones que hayan oÃdo a lo largo de su vida, esta les servirá para añadirla a la lista. Puede que hasta le den algún galardón.Como he venido haciendo estos dÃas, intentaré hacer un micro resumen. Lo mejor para llegar a entenderlo, serÃa leer todo el blog, y por eso, ¡sà tendrÃa que darles un premio! ¡Qué sé hay bastantes lectores que lo han hecho! ;) Si leen los últimos cuatro post, también podrán hacerse una ligera idea :)Los antecedentes: estuve trabajando en una empresa de informática 8 años. Al principio todo parecÃa ideal, pero luego... horarios interminables, suel
Historias de discos duros 1970-01-01 00:59:59 Tras una corta pausa, vuelvo a la carga, para contarles nuevas historias de mi vida en aquella empresa. Este post va a ser un poco más informático de lo habitual. Puede que alguno de nuestros lectores haya pasado por alguna de las experiencias que voy a contar. Y seguro que para muchos técnicos será algo familiar. Hablaré un poco de mi jefe ;) (el siempre acaba siendo más protagonista de este blog que el propio Erkemao, aunque hoy no le daré mucha caña), hablaré de clientes y hablaré de nosotros, los técnicos.Historia número 1: Los discos Fujitsu y las soluciones de mi jefe.Hace mucho tiempo atrás, en muchas tierras no muy lejanas y bastantes cercanas, hubo una partida de discos duros
muy demandada que se puso en gran cantidad de equipos. Cuenta la leyenda que muchos de esos ordenadores acabaron sucumbiendo a un mal desconocido. Muchos datos se perdieron en aquella sombrÃa edad, muchos valientes y rodantes discos duros
fenecieron en la lucha y entre las tinieblas surgió
Los acuerdos verbales con los clientes 1970-01-01 00:59:59 Este post de verdad que me encanta. ¿Vale una imagen más que mil palabras? PermÃtanme que lo dude. Por un dÃa haré una excepción y trataré de enfocar el asunto desde los dos puntos de vista: como técnico y como cliente. En otro momento se tratará el tema de los acuerdos
verbales de las empresas con los empleados y de como el viento se lleva las palabras, aunque las dos partes las recuerden perfectamente. Les sintetizaré de que va la entrada de hoy: tu empresa (gerente o acólitos) llegan a acuerdos con empresas/clientes, pero no los plasman en papel. Pasa el tiempo y los clientes hacen uso de esos acuerdos, pero ¡vaya! tu jefe no esperaba que llegara ese momento y además no quiere cumplirlos. Es feo dejar en la estacada al cliente. Solución: se hace uso de los pringadillos que no saben nada de esos contratos verbales, y se les pone en la tesitura de que su fidelidad es para quien les paga ("y les dice la verdad") o para los clientes ("los cuales mienten") Si todo sale bien
Acuerdos y más meteduras de pata 1970-01-01 00:59:59 Si el post de ayer me encantaba, este es que me indigna y me divierte. Seguro que uno de los comentaristas habituales de este blog tiene mucho que decir del tema ;) ya que él lo sufrió en sus carnes, ¡y de qué manera!. Como habÃamos visto en la entrada anterior, acólitos y gerente se dedicaban a darle al pico más allá de lo que pensaban cumplir, de lo que se habÃan comprometido o más allá de lo que pensaban que los clientes les exigirÃan. Como muchas veces no habÃa nada escrito y firmado, llegado el momento de la verdad, podrÃan esquivar toda responsabilidad o derivarla hacia los pringadillos, mientras ellos permanecÃan encerrados en sus despachos, lejos de todo alboroto y cualquier satisfacción hacia los interesados.Un dÃa llegaron a un acuerdo con el más importante organismo público de mi ciudad. Imagino que por un buen dinero (y me imagino que prevÃan pocos dÃas de curro). El trabajo consistÃa en hacer una auditorÃa de hardware y "software" de todo el parque i
Otro ejemplo de verborrea comercial 1970-01-01 00:59:59 Al hilo de los anteriores post, hoy les relataré otra de las incongruencias comerciales de mi empresa. Esto es un caso que nos ocurrió con un cliente y puede encuadrarse dentro de las meteduras de pata de los comerciales, es decir, lo que te promete el que vende y lo que pueden hacer los técnicos, no tiene nada que ver. Desde nuestro punto de vista de pringadillos, era un reto interesante, pero a nivel práctico, no era nada productivo. Mi empresa era capaz de prometer el oro y el moro a los clientes, y luego, que los técnicos nos buscáramos la vida para realizar esas promesas. Luego, las facturas tenÃan que ser muy etéreas, sin poder cobrar el trabajo realizado. Al final, el jefe te recriminaba el tiempo utilizado y la factura generada. Vamos con la historia.Un cliente (profesional liberal) que tenÃamos desde hace tiempo, pasó por la empresa para actualizar sus equipos y con la misma, el comercial, le metió pajaritos en la cabeza o le dijo que sà a todo lo que querÃa el in Read more: ejemplo
Si atiendes a los clientes haces perder tiempo a la empresa 1970-01-01 00:59:59 Bueno, ya que parece que estos últimos dÃas hemos hablado de temas comerciales, no vamos a detenernos y contaré alguna anécdota más. Este hecho me ocurrió a mÃ, pero me lo tuvo que contar otro compañero, porque yo no lo conocÃa. Desde luego que me quedé asombrado cuando me lo dijo años después de que ocurriera, y pone de manifiesto la absurda forma de hacer negocios que se predicaba en mi empresa. Creo que la culpa de todo la tenÃa el ansia de protagonismo de mi jefe, que si no estaba en medio de cualquier tertulia, se sentÃa muy frustrado. O bien lo que podÃa ocurrir es que se cegaba cuando querÃa que le arreglaran equipos de amigos y pseudoclientes, que requerÃan mucho esfuerzo, mucha "precisión", mucha paciencia y no dejaban dinero en caja.PodÃa ser mi segundo año o tercer año como empleado en ese negocio. Estaba en el turno de tarde y trabajaba dentro de la empresa. Eso significaba que a parte de tener funciones técnicas, tenÃa funciones comerciales. Esa Read more: haces
La abadÃa del crimen 1970-01-01 00:59:59 ¡Qué tÃtulo tan interesante para un post! A más de un nostálgico le recordará a aquel famoso juego del año 87 u 88. Casi nada, 20 años hace ya, cuando los PCs estaban todavÃa en pañales para el público. Recuerdo que estaba disponible para MSX o Spectrum, pero mi memoria no da para tanto. He leÃdo por ahà que estaban en proyecto de hacer una segunda parte para PC con las caracterÃsticas gráficas que permiten los equipos actuales. No estará mal echar un vistazo a ver que se cuece ;). En la entrada en la que nos encontramos, me sirve para ilustrar algo parecido, que ocurrÃa en mi empresa. La abadÃa era la de "El Nombre de la Rosa", donde la risa era un "pecado mortal". Pero, entrad hermanos, entrad...No era infrecuente que cuando los pringadillos nos encontrábamos en reparaciones o haciendo las guardias, los chistes y las risas formaran parte del ambiente diario. Eso nos relajaba, mantenÃa fuerte las relaciones y distendÃa mucho el ambiente, haciendo que las horas pa Read more: crimen
Utilizar a los clientes me parece muy mal 1970-01-01 00:59:59 DeberÃa hacerlo, pero lo siento, el carnaval lo dejaremos para otro dÃa :-P En mi empresa no habÃa Navidad (ni comida, ni cesta ni adornos) y mucho menos carnavales, pero uf, más de uno iba disfrazado todo el año de lo que no era. En la entrada de este dÃa hablaremos de como mi empresa utilizaba a los clientes. Ya les he contado varias veces que habitualmente eran los interesados los que nos tomaban el pelo, bueno a los pringadillos con el consentimiento de la gerencia y a la gerencia se lo tomaban sin necesidad de consentimiento alguno. HabÃa gente que por su posición en ciertas empresas u organismos, resultaron verdaderamente útiles a la hora de conseguir vender a esas organizaciones y negocios. Como siempre, la buena predisposición de algunos de nuestros clientes resultaba efectiva a la hora de colarnos a hacer negocio. No es que me parezca mal porque todos salÃamos ganando, pero lo que realmente detestaba era que cuando algunos de esos clientes dejaban de ser provechosos
Las percepciones extrasensoriales* de mi jefe 1970-01-01 00:59:59 En la pasada entrada (La abadÃa del crimen) comenté como el acólito número uno del jefe tenÃa unas dotes auditivas tremendamente afinadas. Pienso que era capaz de leerte los labios, porque vamos, decÃas algo y ya lo tenÃas a tu lado tratando de enterarse de todo, para ver de que forma podÃa sacarle utilidad a esa información. Cualquier conversación por leve y secreta que fuera era detectada a través de paredes, mamparas y armarios. Bien, este ejemplo es algo que entra dentro de la más estricta teorÃa fÃsica clásica, puede ser probada empÃricamente dentro de un laboratorio, mmm, perdón, dentro de una empresa. Se trata de un desarrollo acusado de un sentido. Caso a parte era mi jefe. Según él, era capaz de percibir todo lo que pasaba al otro lado. El otro lado, era el lado oscuro, es decir, el taller de los pringadillos, el cual de oscuro no tenÃa nada ya que el sol entraba como Pedro por su casa achicharrando y cegando a los pobres piltrafillas.En cierta ocasión ap
Salir en la foto 1970-01-01 00:59:59 Saludos nuevamente para todos los lectores que sufrida y fielmente me siguen cada jornada. Saludos para todos aquellos que me leen por primera vez y para los que lo hacen de vez en cuando. A todos, bienvenidos :-D Les invitarÃa a todos a chocolate con churros, pero, de momento, no disponemos de ese servicio en este blog ;-) Hoy no soy protagonista, de hecho ni tan siquiera aparezco remotamente, bueno sÃ, algo si que aparezco hacia el final. Esta vez describiré los actos tal y como los pude contemplar desde fuera. La gran figura de esta entrada será, sin duda alguna, mi estimado ex jefe.Cuando empecé a trabajar en aquella empresa de tan nefasto recuerdo, mi jefe parecÃa un tipo bonachón y jovial. Según él, tenÃa unas afinidades polÃticas poco corrientes para lo que corresponderÃa a un empresario y a lo largo del tiempo se autorreafirmarÃa en ellas contra viento y marea. Pero lo que predicaba y lo que realizaba no tenÃa mucho que ver. A medida que su ansia de dinero crecÃa Read more: Salir
Los técnicos tenÃamos que ser administrativos y cobradores 1970-01-01 00:59:59 Bueno, hoy no me puedo resistir. Es uno de los dÃas grandes de las antiguas Fiestas de Invierno, es decir, de los Carnavales. Por lo tanto hoy habrá que tocar un tema de ese tipo. Disfraces, cambios de aspecto, el misterio que hay detrás de las máscaras y los antifaces... jajaja ¡Carnaval! ¡Carnaval! ¡Carnaval, te quiero! ;)En mi empresa habÃa gente que iba disfrazada de muchas cosas: mi jefe de buena persona, los acólitos no se disfrazaban, iban de lobos todo el rato, los pringadillos tampoco y algún que otro más por ahà también iba disfrazado. Disculpen mi equivocación, los pringadillos sà que Ãbamos disfrazados muchas veces. Es el famosa TeorÃa de la Gorra, que debemos a nuestro siempre muy estimado gerente. Esa teorÃa venÃa a decir lo siguiente: En un sistema dinámico de mercado como el nuestro, es una facultad fundamental la capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias y tareas que la coyuntura laboral propicie. En otras palabras, para que ustedes lo en Read more: administrativos
Los licenciados y las derivaciones de responsabilidad 1970-01-01 00:59:59 Me voy a tomar una licencia, y voy a contar en parte la historia de otra persona de mi empresa. Con esta entrada quiero abundar en la mente calculadora y sin escrúpulos que tenÃa mi jefe a la hora de elegir la mejor forma de salir airoso de cualquier problema. Su filosofÃa se podÃa resumir en la siguiente frase: "yo no he sido, fue él", o en "lo que me hizo fulanito, lo que me hizo menganito...". No me extenderé en detalles, porque los desconozco, pero espero que mi compañero del curro me ayude a terminar este post con sus siempre bienvenidos comentarios. Hagamos un poco de historia y veamos, desde mi punto de vista, como transcurrieron algunos hechos. Hacia el año 2002 ó 2003, cuando el departamento de software de mi empresa iba ganando peso y estaba plenamente consolidado, se incorporó una nueva programadora. Esta programadora tenÃa vÃnculos de años con la empresa y una buena amistad con mi jefe. Ojo, no se trataba de una recomendada, ella hacÃa/ hace su trabajo y tien
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