De pasoMe veo en Santiago de paso, sin postre y sin balanza. Como vamos a pasar más tiempo en A Illa de Arousa, había llevado la balanza mientras no comprábamos una. Y claro, tampoco tenía medidor, batidora, ni levantador de claras. Las opciones eran “claras”: o desistir, inaceptable, pues deseaba un postre con desesperación; o elaborar una de “esas” recetas que se miden en tazas y cucharas, que acabaré por desearlas. Por el momento he encontrado en Internet unos medidores que intentaré comprar en breve.Con ganas y mucho cuidado, empiezo midiendo los ingredientes y… ¡sorpresa!, descubro que tampoco tenía mantequilla. Demasiado tarde para retroceder, ya había cascado el huevo con el azúcar. Aunque la mantequilla es uno de los secretos de la receta, debe tostarse para realizar una “beurre noisette”, una buena margarina vegetal sería más sana y le daría otro sabor. El resultado ha sido unas estupendas magdalenas con un gran sabor y aroma a miel casera, la que n
¡A este Pierre Hermé no lo suelto!Cuando tenga algo de tiempo (externo), fuera del hogar, me acercaré por el famosísimo hipermercado o alguna buena librería a ver si encuentro algo de este chico, aunque los años pasan por todos. Menos por la Isabel P., por supuesto.Ésta sigue siendo una receta del mismo libro, “Chocolate Desserts”, y que decir que lleva chocolate y una pizca de sal. Lo dicho, dicho está.Estupendas! (y más fáciles todavía).Lo que piensan (algunas) mujeresSi llegas a casa, te encuentras a tu compañer@ trabajando (yo mismo, por poner un ejemplo), haciéndo(te) la comida, pero todavía no está preparada (del todo) y tienes que esperar un cuarto de hora…. ¿cuál sería la reacción de una mujer? No se puede generalizar (¡No!!!!) pero yo conozco a alguien que no ha reaccionado bien. ¡Dios! ¡No puedo hablar!Fue un error decirle lo del blog. Quería que alguien, en algún lugar del planeta, pudiese escucharme, sólo eso y, aunque no lo hiciese nadie, as
Me parece que lo he vivido. Ha sido un momento extraño. No, esta receta es otra, otra receta de los cientos y cientos de ellas (qué exagerado!) que están a la espera.Qué difícil es la elección. Seguiré en busca de ese “perfume” ;-), aunque sin tener que cometer ningún que otro estropicio…No voy a dar nombres, pero hay alguien que no soy yo y que vive conmigo, y cuyo nombre empieza por “M”, que está de régimen (alimenticio). Este hecho me impide hacer tartas: ¡no me las voy a comer yo solito! Así que estoy haciendo cosas pequeñitas y en cantidades todavía más pequeñitas.Éstas sí llevan levadura química pero, como todas, están mejor casi recién hechas.Magdalenas de naranja100 gr. de mantequilla [33 gr.]125 gr. de azúcar glasé [42 gr.]3 huevos [1 huevo]1 copa de harina común, unos 120 gr. [1/3 cup, unos 40 gr.]1 cucharilla colmada de levadura química [1/3 de cucharilla]Ralladura y zumo de ½ naranja [1/6 und.]Semillas de 1 vaina de vainilla, cortada long
Me había propuesto comprar el molde las verdaderas madelaines. Es fácil si sabes dónde buscar, al final, ya podéis suponer dónde lo he conseguido. No lo diré, ya hacen bastante publicidad por ellos mismos.Pues nada. Repetiré las madelaines de miel y almendra, que me ha pareceido impresionantes, y buscaré alguna entre todo el lío de papeles que tengo. Esto del blog me está ayudando a ordenar un poco todo… la cabeza sigue igual de desordenada.Madelaines de miel:Encuentro una fácil y rápida, aunque tengo dos versiones no sé por cuál optar. Escojo la primera, más clásica, la otra, más sofisticada, la dejo para otro momento.Como todavía tengo chocolate fundido que me ha sobrado de cubrir la tarta, tal vez las moje en esa cobertura. Tal vez.IngredientesCon un huevo aún he realizado bastantes, por lo que pongo la de un huevo y la de cuatro, ésta última entre paréntesis.1 huevo de tamaño medio (4 unidades)50 gr de azúcar glasé (200 gr.)Ralladura de ¼ limón (a gusto
Podría decir que lo que entendemos por magdalenas no es exactamente lo mismo que unas madelaines pero ya está dicho. Esta receta es del cocinero australiano, Matt Moran, que ha diseñado unas madelaines :-) totalmente diferentes y únicas, no sólo por sus ingredientes diferenciados, también por su sabor.Me gusta la miel, me gusta el dulce, me gustan, cada vez más, los postres con un toque tradicional (qué poco me gusta esa palabra y que poco me gusta algo tradicional en el concepto más negativo) y este postre lo es. ¿Que cómo puedo decir que unas madelaines, sí magdalenas, son tradicionales con miel y almendra?, porque el sabor recuerda a esos dulces caseros que hacían nuestras madres. Nada de ingredientes exóticos.He buscado un molde para las magdalenas, esos moldes en forma de concha. No los he encontrado, mañana seguiré la búsqueda en el CI. Que haya suerte.Segundo día de régimen de María, aguanta, a trancas y barrancas, pero aguanta. Eso me lleva a dividir las can